Swaps

Qué son

Las permutas financieras o swaps son intercambios de flujos económicos cuyos importes provienen del precio de otro activo en el futuro, por ejemplo tipos de interés, tipos de cambio, materias primas o inflaciónEste tipo de productos nacieron claramente con la finalidad de ser un instrumento de cobertura, que permitiera a las empresas limitar el impacto de un determinado riesgo.

De hecho en la mayoría de los casos se comercializaron como “seguros a coste cero”, acompañados si acaso de escenarios de beneficio/pérdida poco relevantes..

Cómo operan

Lo importante en un swap no es entender cómo funciona, ni siquiera saber cómo ha evolucionado determinado índice en el pasado. Lo relevante es conocer las probabilidades de lo que puede suceder en el futuro.

Al igual que el prospecto de un medicamento establece: probabilidad de efectos secundarios en varios escenarios, probable poco probable o solo puntualmente (menos de 1 cada 100.000 pacientes), una correcta información sobre un swap por ejemplo de tipos de interés o inflación debe informar de la probabilidad que suban los tipos de interés o inflación, la tendencia, y los escenarios extremos, entre otras variables.

La razón es obvia, el ojo financiero maneja proyecciones mientras que el ojo humano solo observa la realidad pasada.

Los periódicos económicos no informan de las proyecciones de tipos de interés o inflación, la volatilidad, los CDS, la curva forward o ETTI etc

En muchas ocasiones los swaps de tipos de interés no son verdaderas coberturas y se comercializaron en fechas en que el 100% de los expertos preveían bajadas de tipos de interés o inflación, lo que está generando liquidaciones negativas muy importantes.

En otras ocasiones los swaps van referenciados al cambio de divisa.

Uno de los comunes denominadores de este tipo de productos es la venta de opciones a favor del banco. Hay muchos tipos de opciones (Vanila, exótica, digital, Europea, Bermuda, ….) Su existencia supone siempre una posición arriesgadísima para el cliente y contraria a la propia noción de cobertura.

Numerosas sentencias judiciales firmes han fallado a favor de empresas, sicavs, cooperativas, empresas de gran tamaño e incluso corporaciones locales en demandas contra entidades financieras por malas prácticas en la comercialización de swaps.